Soy optimista y creo firmemente que el optimismo es la base desde
la que nos proyectamos para conseguir lo que queremos. Estudio y tomo
como modelo a personas que gracias a su actitud optimista han logrado realizar sus
metas y trato de relacionarme con
personas optimistas en mi entorno diario. Pero es aquí donde surge un
problema, pues hay distintos niveles de optimismo, y algunos de estos niveles
tienden a convertirse es conformismo.
La máxima “las cosas pasan, por que tenían que pasar” está muy bien,
sobre todo si te van bien las cosas o si puntualmente algo te salió mal, pero cuando encuentro
a una persona que aun siendo optimista
las cosas le van mal y no mejora su vida, no logro entender porque se refugia
o consuela en esta frase, cuando debería tratar de dar la vuelta a la situación, analizar
porque las cosas no mejoran y trazar un nuevo camino hacia sus objetivos.
Por eso cuando supe de Mark Stevenson (autor de Un viaje optimista por el futuro) y su proyecto The League of
Pragmatic Optimists (LOPO), que tiene un espíritu muy similar a El Club de la
Buena Gente, no solo me alegré si no me impulso a conocer más.
The League of Pragmatic Optimists (LOPO), pretende crear espacios
de reunión y debate en diferentes lugares del planeta, para que personas
optimistas que piensan que pueden contribuir de algún modo a cambiar el mundo
se reunan y compartan sus ideas.
Mark Stevenson basó The League of Pragmatic Optimists en estos 8 principios
fundamentales del optimismo pragmático:
1. Un optimismo sin
complejos sobre el futuro. Se trata de pensar que un futuro mejor es posible,
soñar con el futuro para optimizarlo.
2. Los miembros se
involucran en proyectos que superan sus propias capacidades. Las personas que
realizan cosas buenas están comprometidas con grandes proyectos que van más
allá de sí mismas.
3. Tus historias y opiniones están bien, pero
tus hechos están mejor. Si te quedas
solo en las ideas no avanzas, tienes que hacer algo con esas ideas.
4. Cometer errores
está bien, no intentarlo es irresponsable. No pasa nada si te equivocas, busca
en el error una oportunidad de aprendizaje.
5. Eres lo que
haces, no lo que te propones hacer. Mientras otras personas imaginan lo que
podrían hacer, los optimistas pragmáticos lo están haciendo.
6. Las ideas están
para ser compartidas, no protegidas. Cuando se comparten las ideas, se confiere
poder a las personas en lugar de ejercerlo sobre ellas.
7. Los miembros se
ocupan de gestionar su cinismo y de tenerlo bajo control. En lugar de mostrar
cinismo es mejor mostrar un optimismo ambicioso.
8. LOPO es apolítica. Todas las tendencias son
bienvenidas, pero no vengas a promover la tuya.
Estoy
convencido de que el mundo puede ser mejor, de que el futuro nos va a deparar
numerosas oportunidades, de que hay
suficientes recursos para que todos podamos conseguir nuestros logros, y sólo
depende de nosotros que esto ocurra, únicamente depende de nuestra actitud ante
la vida, de nuestro hacer ante los demás. Sólo necesitamos dos cosas para este
gran reto: voluntad y acción.
El Club de la Buena Gente.