Hola a tod@s,
Bienvenidos al El Club de la Buena Gente.
Somos un grupo de “locos”, conscientes que podemos
cambiar el mundo, mejorarlo. Y lo creemos firmemente porque hemos entendido que
para cambiar el mundo no tenemos que cambiar gobiernos ni sistemas
establecidos, para mejorar el mundo “solo” tenemos que ser mejores nosotros como
individuos y como colectivo, solo así podremos cambiar el mundo.
Tal vez aún no has descubierto ese enorme poder que
hay en ti, pero es un poder real, no es cuento ni magia, ese enorme poder de
cambiar las cosas y mejorar el mundo está dentro de cada uno, funciona de una
manera muy sencilla, permíteme que te lo explique.
Cada uno tiene un rango de influencia sobre los
demás, a veces no nos damos cuenta, pero nuestras ideas y actos influyen a un
determinado grupo de personas, pareja, hijos, parientes, amigos, compañeros de
trabajo o estudio, comunidad, etc. Lo primero que hay que entender es que si
tus ideas y actos son negativos creas un ambiente negativo, mal rollo, crispación,
mal estar en los que te rodean, puedes llegar, sin querer a crear una repulsa
hacia ti de parte de todo ese ambiente que te rodea.
Pero si tus ideas y actos son positivos… Creas un
ambiente positivo lleno de posibilidades, creas un cultivo en el cual
desarrollarte e incentivar el desarrollo de los demás. Te conviertes sin darte
cuenta y sin querer en un modelo para los que te rodean, en un ejemplo a seguir
y paulatinamente en un líder.
Nuestro grupo pretende eso, el desarrollo personal
de sus miembros y de la comunidad que los rodea y de esta forma ser fuente de
ejemplo para que cada vez más personas traten de ser mejores y poco a poco
hacer un mundo mejor.
El Club de la Buena Gente nace con 2 fines
claramente establecidos:
1. Lograr el desarrollo personal de sus miembros,
un desarrollo como individuos y como grupo (Individualidad Colectiva).
2. El desarrollo de iniciativas de cooperación con
la comunidad (teatro para niños hospitalizados, ayuda en orfanatos etc...).
Como en El Club de la Buena Gente creemos en la
democracia clásica (la de los griegos, no la de los políticos actuales), no
necesitamos un líder pues todos lo somos, todos los miembros tienen voz y voto.
Seguimos el método de “la esponja” soltamos agua
(compartimos con los demás nuestras experiencias personales) para poder
absorber agua nueva (aprendemos de las experiencias de los demás), tenemos
mucho que enseñar y mucho más que aprender de los demás.
A la hora de escoger una iniciativa de cooperación
cada miembro puede proponer una actividad a desarrollar y entre todos votamos
la más adecuada y la realizamos.
Aún hay mucho más por conocer, así que les animo a
participar, escribirnos, comentar, estaremos encantados de recibir sus ideas y
compartir las nuestras.
Un gran saludo y un Maravilloso día para tod@s.
El Club de la Buena Gente.
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